La Onicocriptosis o uña encarnada

La onicocriptosis o vulgarmente conocida como uña encarnada, es una patología ungueal por la cual la uña se incrusta o penetra en la piel provocando dolor, inflamación y enrojecimiento del dedo. En una fase tardía puede producirse una infección piogénica secundaria. La mayoría de uñas encarnadas aparecen en el dedo gordo siendo más habituales en adolescentes o jóvenes con una proporción mucho mayor en el sexo masculino.

Los factores que favorecen una uña encarnada son los siguientes:

1) Un dedo gordo más largo que el resto de los dedos o en hiperextensión.

2) Calzados estrechos o puntiagudos.

3) La morfología ungueal. Uñas con los bordes laterales muy verticalizados o curvados frente a la piel y que actúan de forma parecida a una grapa hincando dichos bordes.

4) Traumatismos o malos cortes en la lámina ungueal. En estos casos es característica la aparición de una espícula o “arpón” causante de la onicocriptosis.

5) Pronación del antepié.

6) Hiperhidrosis. La maceración de los tejidos blandos favorece la penetración de la placa ungueal.

Todos estos factores favorecen un aumento de la presión ungueal sobre el tejido blando denotando un dolor suave al principio y, con las horas, creciendo en intensidad y frecuencia.

Existen cuatro estadios clasificatorios de la onicocriptosis.

Estadio I:  Presencia de edema leve y dolor al presionar sobre el pliegue ungueal no sobrepasando éste la lámina ungueal.

Estadio II: Aumento de dolor, eritema y presencia de exudación serosa o infecciosa. El rodete hipertrofiado sobrepasa la lámina ungueal.

Estadio III: Hay un crecimiento de los síntomas de la anterior etapa. Se caracteriza por la existencia de un tejido de granulación e hipertrofia crónica del rodete cubriendo en parte la lámina ungueal.

Estadio IV:  Deformidad grave y crónica de la uña y los rodetes periungueales.

El tratamiento inmediato irá  orientado a reducir el dolor, la inflamación y la infección si es que la hubiera.

Para ello utilizaremos una cizalla recta o bisturí cortando el lateral de la uña en una suave diagonal y siempre por detrás de la espícula causante de la lesión. Eliminada la espícula o el borde ungueal, aplicaremos una pomada antibiótica y/o  antiinflamatoria en función del estado del dedo afectado.

El tratamiento a medio plazo (10 días aproximadamente) y , en el caso de persistir la inflamación del rodete, consistirá en la aplicación de agua de Burow o alumbre calcinado para disminuir dicha inflamación. Otros tratamientos contemplarán el uso de ortesis correctoras o de descarga digital o bien correctores ungueales.

El tratamiento a largo plazo, conlleva la resolución de la uña encarnada mediante la técnica quirúrgica. La cirugía suele reservarse para recidivas frecuentes o para la presencia de granulomas piogénicos o rodetes hipertrofiados que continuarán perseverando la aparición de la onicocriptosis o uñas encarnadas.

Respecto a la técnica quirúrgica no nos extenderemos ya que pueden consultar en nuestro blog otros artículos quirúrgicos al respecto.

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio I

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio II

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis con granuloma bilateral

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis con infección piogénica.

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio II

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio III. Obsérvese la presencia de un granuloma en el canal tibial.

La Onicocriptosis o uña encarnada

Extirpación de espícula provocada por un mal corte de la uña. Obsérvese la forma de “arpón”.

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio II

La Onicocriptosis o uña encarnada

Onicocriptosis en estadio II.

 

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