Institut Català del Peu

La hiperhidrosis. El aumento exagerado de la producción de sudor

La hiperhidrosis es una enfermedad que se caracteriza por el aumento de producción de sudor de una forma crónica. Una persona normal, suda cuando está expuesta a temperaturas altas, cuando hace ejercicio o en situaciones nerviosas de estrés. De esta manera, se regula la temperatura, se eliminan toxinas y se protege la piel. En el caso de la hiperhidrosis, el aumento de la producción de sudor ocurre sin tales desencadenantes.

Comienza en la pubertad o a edades tempranas y puede durar toda la vida si no se realiza ningún tratamiento. La causa de la hiperhidrosis está en un sobreestímulo del sistema nervioso simpático (perteneciente al sistema nervioso autónomo). El resultado es una mayor producción de sudor por parte del organismo de la que este necesita para regular la temperatura corporal.

Según las áreas corporales afectadas, se distinguen cuatro tipos de sudoración: axial, palmar, plantar y facial.

Según el origen de la sudoración, se distinguen dos tipos bien diferenciados:

  • Hiperhidrosis primaria: sin causa y con aparición a lo largo de la vida. Afecta a manos, pies y axilas y suele tener un carácter hereditario.
  • Hiperhidrosis secundaria: provocada por trastornos de la glándula tiroidea, infecciones, menopausia, tumores, obesidad y diabetes mellitus.

Esta clasificación abarca la hiperhidrosis orgánica, si bien la sudoración por motivos nerviosos o emocionales deberíamos diferenciarla en un apartado de hiperhidrosis no orgánica.

Como consecuencia del exceso de sudoración, el paciente puede desarrollar infecciones por hongos, dermatitis por contacto, así como trastornos de la piel como el mal olor, la irritación, la descamación y la pigmentación.

La coloración cutánea puede ser rosada o blanquecina pudiendo presentar fisuras y descamación. Si la zona afectada por el exceso de sudoración desprende un olor fétido, se denominará bromohidrosis. La bromohidrosis es consecuencia de la descomposición del sudor por parte de bacterias y levaduras.

El tratamiento de la hiperhidrosis es diverso:

  • Soluciones antitraspirantes tópicas con concentraciones elevadas de cloruro de aluminio (hexahidratado) o ácido bórico, como contraindicaciones puede llegar a irritar la piel.
  • Iontoforesis. La administración de corriente eléctrica de bajo voltaje a través de la piel bloquea en cierta medida los conductos sudoríparos. Se deben realizar varias sesiones de entre 10 y 20 minutos de aplicación y no siempre es eficaz.
  • Medicamentos anticolinérgicos. El glicopirrolato y la oxibutinina son dos ejemplos aunque hay que valorar su administración ya que pueden provocar efectos secundarios.
  • Simpatectomía torácica mediante videotoracoscopia (siempre y cuando los tratamientos dermatológicos no resuelvan el problema).

El exceso de sudor puede provocar en el paciente un estrés emocional por situaciones de inseguridad y vergüenza afectando esto a sus relaciones personales, laborales y sociales.

Es importante realizar por parte del profesional una buena educación sanitaria que contemple desde los hábitos higiénicos adecuados al caso, hasta el conocimiento de calzados y prendas a utilizar por parte del paciente.

Queratolisis punctata. Se inicia con maceración y bromohidrosis

Detalle de la maceración de la piel

Detalle plantar de la maceración cutánea.

 

Eritrasma

Hiperhidrosi severa. Vista anterior

Hiperhidrosis severa. Vista posterior.

Queratolisi punctata.

“Tinea pedis” interdigital.

Caso clínico: paciente con hiperhidrosis y erosión cutánea múltiple (pie izquierdo).

Caso clínico: paciente con hiperhidrosis y erosión cutánea múltiple (pie derecho).

Evolución de dicho caso a los 15 días de tratamiento

Evolución de dicho caso a los 30 días de tratamiento

Alta clínica de dicho caso al mes y medio de evolución

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